viernes, 24 de julio de 2009

Contextualización del escepticismo griego antiguo

Por: Julián Rosales R.

Los primeros intentos de escepticismo empezaron a tomar forma con los sofistas Protágoras y Gorgias, apoyándose en el relativismo del conocimiento sensitivo que sostenía Heráclito. Por un lado Protágoras con su subjetivismo (las cosas están hechas a la medida del hombre, este principio llamado como homo mesura) y el nihilismo teorético de Gorgias. Seguidos de estos estaban Hippias, Polys, Calcicles, etc. Con un escepticismo práctico.
El escepticismo antiguo puede dividirse en tres periodos: Pirronismo, escepticismo académico y la escuela escéptica.
El escepticismo tiene propiamente su origen con Pirrón de Elis (360 a 270), Timón y los estoicos. Nace (Pirrón) en Elis, en el Peloponeso. Su pensamiento era inseparable de su forma de vivir, siendo un personaje indiferente. Según Diógenes Laercio, Pirrón fue pintor y en después de sus clases, cuando todos habían marchado, él seguían hablando, dando a entender así su indiferencia ante la vida. Quien decide no escribir nada, solamente dar clases en forma oral. Siendo su discípulo Timón el que escribiera las teorías de su maestro. Otras fuentes del pensamiento de Pirrón, son los escritos de Diógenes Laercio, comentarios de Cicerón y de Sexto Empírico en sus libros.
Timón cuenta que Pirrón declaraba que las cosas eran igualmente indiscernibles, inconmensurables e indeterminables, por consecuencia debemos abstenernos de fiarnos de los sentidos y de hacer juicios. Con la suspensión de los juicios, Pirrón lograba dejar de lado la inquietud y si no había inquietud, se llegaba a la serenidad del alma o ataraxia. Según Pirrón el sujeto no llega a tener un contacto con el sujeto. Poniendo de manifiesto que no hay conocimiento. El sujeto no puede captar la verdad.
La principal inquietud en el pensamiento de Pirrón de Elis, se centra en el ámbito moral, en querer tratar de conseguir la felicidad, estableciendo los criterios del pensamiento para poder conseguirlo. Peor principalmente está en contra de los sentidos ya que estos nos engañan al percibir las cosas naturales.
Timón de Fliunte hijo de Timarco. Nace aproximadamente en el año 325 a.C. y murió en Atenas hacia el 235. Discípulo de Pirrón de Elis. Nos dice Diógenes L. que Timón era elocuentísimo, escribió Poemas, Versos, Tragedias, Sátiras, treinta dramas cómicos, sesenta trágicos, Sátiras también, y varias obscenidades. Aunque de estos escritos sólo quedan muy pocos, que son Los Sillos y Las Imágenes que dan a conocer información fundamental.
El escepticismo pirrónico —nos dice José María De Alejandro— y estoico es, antes que otra cosa una actitud práctica para vivir tranquilamente.
La academia media de Arcelao de Pitane (Asia Menor, -315 a -240 aprox.), quien asciende a Escolarca en la academia Platónica, remplazando a Carteas. Expande el escepticismo dentro de ella, pero dejando de lado el escepticismo moral. Usa la duda como método gnoseológico hacia el platonismo. Tampoco escribió nada, sus enseñanzas fueron orales, era un gran dialéctico. Recomendó la suspensión del juicio para adquirir conocimiento.
La academia tercera de Carnéades de Cirene (Libia, -215/-219 a -129 aprox.). Quien se atiende al probabilismo y se mantiene en la línea de la escuela medía. Pero con una inclinación al idealismo.
La academia cuarta de Enesidemo nació en Cnosos (Creta), se puede decir que es más bien ecléctica, inclinándose a un escepticismo moderado. Enesidemo, sostenía que para llegar a una verdad es necesaria una prueba que resultará inútil e imposible. Llegando así a sostener un escepticismo universal, que sería seguido por los neopirróniscos
La escuela médico-empírica de Sexto Empírico, en Alejandría (s. II p. Ch.) atiende las ciencias médico-experimentales llevándolo a generar un escepticismo gnoseológico debido a su severo empirismo. Atacó a los dogmaticos como al concepto de causa y la existencia Dios y sistematizó los argumentos de los escépticos.

“Toda la filosofía de occidente oscila entre el dogmatismo y el escepticismo; los periodos de desconfianza, desaliento o simplemente cansancio provocaron en la mente racionalista de occidente una actitud específicamente escéptica. Como actitud de comodidad y quietud mentales, es indudable que el escepticismo ha sido siempre una serie tentación para las mentes occidentales.”[1]



[1] José Mᵃ De Alejandro S.J. Gnoseología. La editorial católica; Madrid, 1969, p. 206


Reflexión de Santo Tomás de Aquino en S. Th. II, II, q. 66 a 7.

Por: Julián Rosales R.

Robar es lícito o no, esa es la disyunción. Pero en esa disyunción haría falta agregar la necesidad, puesto que la necesidad empuja a los seres a buscar lo que se carece. Ahora la disyunción quedaría así: Robar por necesidad; es lícito o no es lícito.

En la reflexión Tomista, nos encontramos con una reflexión social, ética que es preocupante en cualquier época; el despojo de lo propio, a lo que llamamos hurtar. Acto que es condenado hasta por el mismo Yahvé; “No hurtarás”. Entonces tenemos el acto de condenar a todo aquel que tomé lo que no es suyo, aunque también parece ser un mandamiento capitalista, ya que es la invasión a la propiedad privada, el quitar lo que no se ha ganado, por eso el marxismo hacia la crítica a la religión como la escudería del capitalismo, ya que protegía al burgués para que el proletario no le arrebatara su bien, pero prosigamos.

La reflexión tomista, como la habíamos indicado momento a tras, parte de la necesidad. Si se hurta por necesidad extrema, cuando las posibilidades de satisfacerla parecen agotadas y la única vía es el hurto, sería lícito, porque se está recurriendo a él para poder rellenar esa necesidad. Además si el prójimo necesita y no tiene los medios, se puede hurtar para poder socorrerlo, en ese caso no hay un Robín Hood hurtador, sino todo lo contrario un buen prójimo.

Cuando se hurta sin tener necesidad no es lícito el acto y la persona debe ser enjuiciada por las leyes de si tiempo. El problema del hurtar está en las acciones desprendidas del acto, es decir los accidentes del hurtar (como violencia, violación, muerte etc.) ¿cómo saber cuál es la situación extrema de necesidad, es decir, cuando las posibilidades ante nosotros son escasas y nos vemos orilladlos al hurto para poder satisfacer esa necesidad?, Por otra parte si un persona está hurtando por necesidad y su acto se llena de violencia, causando una afección dañina a la persona hurtada, ¿se debe aceptar lícito el acto, aunque conlleve el sufrir de la otra persona? La satisfacción de uno la estaría pagando otro, es un satisfacerse con el otro sin importar el daño cometido, “el fin justifica los medios”. ¿Se juzgaría a la persona por el acto de robar por necesidad? Pero si robar por necesidad extrema es lícito entonces se soslayaría y ¿se tendría que juzgar por los accidentes del hurto?

Se debería seguir cuestionando hasta que punto debe ser lícito el hurto, porque a mi parecer no es muy lícito que sea sólo por necesidad ya que no se pueden vislumbrar completamente los accidentes del acto de hurtar.

domingo, 21 de junio de 2009

Relación Estado-Educación

Por:Kefro

Es más fácil crear una distopía que una utopía.

Al pueblo se le podría someter desde la educación, es decir haciendo una renovación al sistema educativo. No privatizando sino haciéndola del Estado, ya que si la educación perteneciera a privados, estos podrían meter materias (algunos las llaman de formación humana) donde daría la contra a lo que esta pretendiendo hacer el Estado; controlar y cuadricular el pensamiento de la población. Las escuelas particulares —en sí toda la educación ya sea privada o pública— tienen la intensión de formar personas de acuerdo a una ideología.

Así que el Estado está compitiendo contra la educación privada, y lo que debe hacer es quitar todos los consentimientos a los privados de impartir educación. Se necesita hacer una reforma a la educación en donde se crien modelos de pensamiento que se adecuen a todas las estructuras sociales. Una vez quitando las escuelas privadas, se hará que todas las personas de cualquier estructura social lleven la misma educación académica.

¿Por qué rechazar la educación privada? Primero porque las instituciones privadas descontrolarían lo planeado por el Estado, creando sentimientos de superioridad económica entre las personas, ya que sólo unas cuantas podrían pagar educación privada, creando así una polarización y aversión por parte de los privados a los públicos. Segundo porque las intenciones de formación no son iguales a las del Estado, así que habría pluralidad en la formación de pensamientos, y no queremos pluralidad sino una unificación en la formación de pensamiento. No se rechazarían (las privadas) si tuvieran las mismas intenciones que el Estado, si se tratará de formar a las personas que ocuparán puestos de gobernación, pero como existiría una cuota y no todos tendrían las mismas oportunidades para acceder a la educación, por lo tanto ni instituciones privadas para la formación de lideres.

Ahora ¿quiénes deben y cómo deben ser los maestros? El Estado se encargará de formar a los docentes, ya que éstos son los que tienen la responsabilidad de llevar al pueril alumno por el camino que se tiene planeado, así que a éstos será a los que se les eduque con mayor rigurosidad y no se permitirá que ineptos obtengan el título, porque de los mejores dependerá el porvenir del Estado. Las clases de filosofía las deben de dar los filósofos, las de matemáticas los matemáticos, cada persona especializada en ciertas áreas serán las encargadas de enseñar en su categoría, pero antes de entrar a la docencia deben pasar por la escuela de pedagogía del Estado. Aunque lo tentador es dar clases de filosofía, sería peligroso para la firmeza del Estado. Por eso, pensando en los intelectuales, sería recomendable que el Estado prohibiera la entrada a intelectuales extranjeros al país y que tomará presos lo más pronto posibles a todos los intelectuales con ideas diferentes a las comunes.

Los libros de texto deben controlar y cuadricular el pensamiento de la población, evitando la pluralidad, generando en las personas un orgullo por la patria y el Estado, pues si las personas viven con orgullo por su patria no importa en la estructura social en la que se encuentren. Lo importante es el orgullo y la lealtad a la patria y el Estado. Pero todo esto se lograría erigir desde la educación pública proporcionada y adecuada a lo que quiere conseguir el Estado, y así se podría obtener una gran dictadura, ya que las masas estarían absortas bajo las ideas estatales.

Para finalizar mi utopía, únicamente me queda decir que la educación a partir de preescolar hasta nivel bachillerato debe ser obligatóriamente tomada dentro del país (15 años aproximadamente dentro del Estado). En grados univeristarios se podrán dar permisos, pero no a todos, sólo a los que logren pasar el examen de lealtad a la patria, para poder estudiar en el extranjero, si no se es apto para ese examen, o, no se obtienen resultados aprobatorios la persona debe seguir preparandose en las univerdidades del Estado. Lo del Estado se quedará para el Estado.

Y es así como empieza mi utopía (distopía para algunos).

jueves, 4 de junio de 2009

¿Cómo nos controla el Estado sin tener que coaccionar a la población?

Por: Kerfo

Nuestras actitudes y comportamientos son controlados por el sistema que nosotros mismos pagamos. Esto lo digo porque los programas de televisión, radio y todos los medios de comunicación que son abiertos (como las televisoras Televisa y tv Azteca) con su serie de programación hacen que el Estado se refuerce y mantenga un control en la población haciéndoles ver lo que “realmente es” vendiéndoles una verdad. Lo que se trata es de dejar absortas a las masas, escogiendo para esto las noticias que se transmitirán al aire, la música que debe escuchar la población, imponiendo modas, dando un deber ser.

A la vez estos medios de comunicación a pesar de ser privados están aliados con el Estado y, éste reparte una porción de nuestros impuestos a las televisoras por impulsar la cultura, el turismo, la economía, entre otras cosas. Como vemos Televisa y sus “grandes” telenovelas, que son grabadas en diferentes estados de la república mexicana, y para que se pueda grabar ahí piden al Estado le ayude a costear lo gastos que se llevarán a cabo durante la grabación en la población y a cambio la televisora promoverá el turismo y así aumentará la economía en dicho lugar. ¿Entonces para que queremos la secretaría de turismo si las televisoras se encargar de esto?

Volvamos al punto principal, nosotros tenemos el privilegio de pagar nuestro control de actitudes y comportamientos, porque el Estado destina parte del deducible de los impuestos, parte del producto nacional bruto, todos ellos destinados a márketing, que es donde nosotros mismos somos los culpables por destinar parte de nuestro tiempo viendo toda la publicidad (medios de control) y la publicidad del Estado y sobre todo por consumirla, “no apagues la televisión o tendrás que pensar”. Estamos obligados a pagar impuestos, mientras no puédanos delinquir esto debemos soslayar el consumo descomedido y prescindible del mercado.

Nos quieren detener, manipular, determinarnos desde cosas muy sutiles hasta lo magnánimo, pero es tarde poco a poco estamos despertando, sólo hay que saber los puntos en los cuales el Estado ejerce el poder, desde lo más microfísico como un rastrillo de rasurar anunciado por un futbolista (aquí se establece un deber ser) hasta el ejercito caminando por nuestras calles.